Cómo tratar documentación de un cliente cuyo encargo ya está cerrado
Recibir documentación tras el cierre no reactiva el encargo: custodia, aclara y espera la decisión profesional registrada.
Si recibes documentación de un encargo cerrado, confirma la relación y el propósito antes de incorporarla a un expediente activo. Puedes registrar su recepción y custodiarla de forma restringida mientras el profesional decide si corresponde al cierre anterior, a una consulta o a un trabajo nuevo.
Comprueba quién envía y qué espera
Relaciona la comunicación con la entidad y el encargo cerrado, sin deducir la identidad solo por el nombre visible del remitente. Revisa el canal y los contactos autorizados que consten en el historial. Pregunta de forma acotada si la intención no está clara, sin solicitar más documentación personal de la necesaria. La recepción no acredita que exista un encargo vigente ni autorización para realizar actuaciones. Un acuse debe limitarse a confirmar lo recibido y el siguiente paso de revisión, sin prometer aceptación.
Custodia sin reactivar las colas
Guarda la entrada en una zona restringida con referencia al historial y marca que está pendiente de decisión profesional. Impide que una coincidencia de cliente la convierta automáticamente en tarea recurrente, petición adicional, borrador de presentación o recordatorio. Si el sistema no distingue cliente histórico y encargo activo, añade una puerta de revisión antes de sus automatismos. Los principios de finalidad y minimización que recuerda la AEPD siguen siendo relevantes: disponer de información anterior no autoriza cualquier uso nuevo de los archivos recibidos.
Registra la decisión de continuidad
El profesional determina si la pieza aclara una actuación anterior, requiere revisar el cierre, corresponde a un nuevo encargo o debe devolverse por el canal adecuado. Registra su decisión y el alcance antes de asignar trabajo. Si procede una nueva relación, utiliza el procedimiento de aceptación y autorizaciones del despacho; no heredes sin comprobar contactos o permisos antiguos. La herramienta puede preparar la propuesta, pero no renovar un mandato ni deducir representación a partir de un correo o de documentación aportada espontáneamente.
Verifica que el historial se conserva sin crear actividad
Ejemplo hipotético: meses después del cierre, un antiguo cliente envía un archivo con «para que lo miréis». El registro conserva procedencia y referencia, permite al profesional decidir y evita que arranque la campaña periódica de solicitudes. Prueba también un remitente distinto que menciona al cliente histórico. El resultado correcto es una aclaración restringida, no distribuir el documento a contactos antiguos. Conservación y eventual eliminación siguen la política aplicable, sin inventar plazos por el mero cierre del encargo.
Comprobaciones para cerrar la tarea
- ✓ Confirmar identidad, canal y propósito del envío.
- ✓ Evitar reactivación automática de tareas y solicitudes.
- ✓ Registrar decisión profesional y alcance antes de continuar.
Fuentes y documentación
- AEPD: principios del tratamiento — Finalidad, minimización, exactitud, conservación y medidas basadas en riesgos.
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