Qué revisar antes de convertir un buzón de usuario en compartido

Antes de convertir un buzón de usuario en compartido, comprueba su tamaño, archivo, conservación, reglas y futuros delegados.

Equipo enginerIT· 2 min de lectura
Convierte con un plan de acceso y conservación; decide las licencias después de verificar los requisitos.

Antes de convertir un buzón de usuario en compartido, comprueba su tamaño, archivo, conservación, reglas y futuros delegados. La conversión conserva correo y calendario, pero no sustituye el bloqueo de la cuenta ni autoriza por sí misma a otras personas a leer correspondencia.

Confirma que la conversión responde a una necesidad

Define si el equipo necesita consultar un historial operativo o si solo debe recibir los mensajes nuevos. La conversión encaja cuando varias personas autorizadas necesitan el buzón existente; no debe utilizarse para abrir indiscriminadamente todo el correo de alguien que se marcha. Acota quién puede acceder y con qué finalidad.

Revisa también quién atiende la dirección a partir del cambio, si se mantendrán los alias y qué comunicaciones automáticas siguen activas. El responsable del proceso debe aprobar el acceso antes de que el administrador lo configure.

Resuelve las condiciones antes de quitar licencias

Microsoft exige que el buzón de usuario tenga licencia para realizar la conversión. Después, la posibilidad de retirar la licencia depende del tamaño y de las funciones: no basta con que el tipo de buzón aparezca como compartido. Revisa archivo, retenciones y demás requisitos aplicables con la documentación vigente.

La cuenta original debe mantenerse porque sirve de anclaje al buzón compartido. No la elimines como último paso de una baja automática. Si trabajáis en un entorno híbrido, planifica el cambio con quien administra la sincronización y Exchange local.

No arrastres accesos ni reglas sin revisarlos

La documentación indica que las reglas de bandeja se conservan tras convertir. Inventaría reenvíos y reglas antes del cambio y comprueba si siguen respondiendo a una necesidad aprobada. Mantenerlos por inercia puede desviar mensajes fuera del circuito previsto.

Las credenciales anteriores pueden seguir funcionando si no se aplican las medidas correspondientes. Bloquea el inicio de sesión directo y gestiona los accesos de los delegados desde sus propias cuentas. Finalmente, prueba recepción, lectura autorizada, envío si procede y ubicación de las respuestas. Conserva evidencia del estado anterior y del resultado, sin tratar la conversión como una copia de seguridad.

Comprobaciones para cerrar la tarea

  • ✓ Finalidad y delegados aprobados.
  • ✓ Tamaño, archivo y conservación revisados.
  • ✓ Cuenta de anclaje protegida frente a borrado.
  • ✓ Reglas, acceso directo y prueba funcional comprobados.

Fuentes y documentación

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