Cómo conservar la relación entre preventivos y correctivos de un mismo equipo
Relaciona el correctivo con el preventivo que detectó el hallazgo, manteniendo el resultado propio de cada trabajo.
Relaciona el correctivo con el preventivo que detectó el hallazgo, manteniendo el resultado propio de cada trabajo. Un hallazgo no convierte automáticamente el preventivo en incumplido ni demuestra que la reparación posterior esté completada.
Conserva el origen del hallazgo
Registra activo, tarea preventiva, fecha, observación y autor, con referencia al punto revisado cuando exista. Distingue lo previsto de lo realmente realizado. Si una comprobación no pudo hacerse, conserva esa limitación en el preventivo; no la sustituyas por el correctivo creado después. Un mismo hallazgo puede requerir varias tareas, y cada una necesita un vínculo explícito con su origen.
Abre la necesidad correctiva sin duplicar historia
La propuesta correctiva debe indicar qué observación la motivó y quién decide su prioridad y alcance. Conserva una copia o referencia estable de la evidencia, sin reescribir el diagnóstico en el parte preventivo. Un hallazgo es un hecho comunicado; su causa y solución pueden confirmarse posteriormente. No generes varias órdenes definitivas porque distintos turnos revisen el mismo registro sin comprobar si ya hay una necesidad vinculada.
Mantén calendarios y decisiones separados
Cerrar el correctivo no modifica por sí solo la próxima fecha preventiva. El responsable revisa si procede ajustar el plan y qué fuente técnica o criterio interno lo sustenta. Conserva la versión anterior y la decisión que cambia el programa. Del mismo modo, completar una visita preventiva no debería cerrar automáticamente todas las reparaciones asociadas, porque pueden tener material, alcance y responsables diferentes.
Comprueba la navegación en ambos sentidos
En un supuesto, una revisión detecta dos anomalías y solo se resuelve una en la misma visita. Desde el preventivo deben verse ambas necesidades y sus estados; desde cada correctivo, la observación que lo originó. Ensaya también un correctivo abierto antes de la revisión: el nuevo hallazgo puede relacionarse con él después de una validación, sin crear una avería duplicada. El historial debe permitir evaluar qué se detectó, qué se atendió y qué sigue pendiente. No permite concluir que el programa es adecuado solo porque las órdenes estén enlazadas; esa valoración corresponde al análisis técnico del mantenimiento.
Comprobaciones para cerrar la tarea
- ✓ Navegar de hallazgo a correctivo y de vuelta al origen.
- ✓ Probar dos hallazgos con una sola reparación completada.
- ✓ Verificar que cerrar correctivo no altera el calendario sin decisión.
Fuentes y documentación
- IBM Maximo Manage — Work order statuses — Ejemplo de estados de órdenes y sus efectos; no se presupone la misma semántica en otro GMAO.
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